
El cannabis medicinal en Costa Rica
El cannabis medicinal en Costa Rica: cuando la burocracia perjudica la salud
Dra. Gloriana Gurdián G.
En vísperas de las elecciones nacionales, y en medio de tantos debates alrededor del sistema de salud, creo necesario poner sobre la mesa un tema que ha sido sistemáticamente postergado: el cannabis medicinal en Costa Rica. Durante años, ha sido una promesa que avanza más en el papel que en la vida real de las personas. Desde la aprobación de la ley para el cáñamo y sus derivados, pasando por un prolongado vacío regulatorio, hasta la publicación del reglamento de implementación en junio de 2025, el proceso ha estado marcado por lentitud, burocracia y falta de urgencia. Hoy, en enero de 2026, seguimos sin productos disponibles en el mercado. No por falta de evidencia científica ni por ausencia de pacientes que los necesiten, sino por retrasos en la otorgación de registros sanitarios y procesos administrativos que parecen no tener prioridad. Esta realidad empuja a muchas personas a buscar alternativas fuera del sistema formal, exponiéndose a productos de origen desconocido, sin control de calidad ni acompañamiento médico adecuado.
Paradójicamente, la misma regulación que pretende proteger al paciente termina dejándolo desprotegido, especialmente a quienes no tienen los recursos o el conocimiento para navegar este escenario. Como médica funcional y especialista en cannabis medicinal, esto me genera una profunda frustración. Cada mes que pasa sin acceso real a estos tratamientos es un mes más de dolor, insomnio, ansiedad o deterioro en la calidad de vida de muchas personas. La regulación es necesaria, pero cuando se convierte en un obstáculo, deja de cumplir su propósito. Confiamos y hacemos un llamado a que el nuevo gobierno que llegue al poder dé prioridad a estos temas y podamos, finalmente, dignificar la salud de las personas.

